Bollos suizos

Para esta receta he utilizado una panificadora, sencilla, comprada en el Lidl, y que empleo para amasar, como el caso que nos ocupa.

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Ingredientes

  • 600 gr. de harina de fuerza (he utilizado la marca Santa Rita)
  • 170 ml. de leche (desnatada en nuestro caso)
  • 120 gr. de mantequilla
  • 40 gr. de azúcar invertido (muy fácil de hacer en casa)
  • 50 gr. de azúcar
  • 40 gr. de levadura fresca (he usado la marca Levital)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 3 huevos medianos
  • 1 cucharada de agua de azahar (la podemos encontrar en las farmacias )

Para el momento antes de hornear

  • 1 huevo batido
  • 1/2 cucharadita (de las de café) de leche
  • 3 cucharadas de azúcar glas
  • unas gotas de agua de azahar
  • papel de horno

Para hacer el azúcar invertido:

  • 350 gr. de azúcar
  • 150 ml. de agua (mineral, mejor)
  • Gasificante  (marcas: Hacendado, El Tigre, Armisen…)

Antes de comenzar con la receta, hay que explicar cómo hacer el azúcar invertido.

-Ponemos en un cazo el agua y el azúcar, lo llevamos a ebullición, removiendo al principio para que el azúcar se disuelva. En el momento que comienza a hervir apagamos el fuego y echamos el sobrecito blanco (ácido tartárico y ácido málico). Lo dejamos enfriar. Cuando esté a 50º le añadimos el sobre morado (bicarbonato sódico), hará como una espuma, lo dejamos, ya irá bajando. Cuando la espuma haya desaparecido lo metemos en un bote de cristal y lo tapamos. Permanece en buen estado hasta 8 meses.-

Una explicación técnica sobre este azúcar la podemos ver pinchando Aquí .

Volvamos a los bollos.

Lo mejor es tener todos los ingredientes a la vista y en las siguientes condiciones:

  1. la leche, tibia
  2. la mantequilla, en pomada
  3. los huevos, a temperatura ambiente
  4. el resto de los ingredientes, pesados y medidos

Empezamos. Es importante seguir el orden a la hora de poner los ingredientes dentro de la cubeta de la panificadora. Primero lo líquido y después lo sólido.

Batimos los huevos.

Disolvemos la levadura en la leche tibia. La ponemos en la cubeta de la panificadora. Añadimos la mantequilla en pomada, los huevos batidos, el azúcar invertido y la cucharada de agua de azahar.

Ahora volcamos la harina. Hacemos 2 hoyitos en la harina, uno para poner la sal y otro para el azúcar.

Ponemos el programa de amasar (el que dura 15 minutos, el 7 en la de Lidl).

Sacamos la masa a un bol grande (tengamos en cuenta que doblará su tamaño), lo tapamos con papel film y le ponemos un trapo de cocina encima. Dejamos que leve 1 hora en algún rincón cálido de la casa si es que es invierno. Si es verano da igual, con la temperatura ambiente levará sí o sí. Las corrientes de aire no le convienen, así que cuidadín dónde lo ponemos.

Preparamos las bandejas de horno, les ponemos el papel sulfurizado.

Cuando haya levado, nos engrasamos las manos con mantequilla (o aceite) y empezamos a darle un ligero amasado, veremos que al tocar la masa se desinflará y estará pegajosa, no nos desanimemos, que es normal. Amasamos ligeramente, para darle una pizca de elasticidad, pero sin pasarnos, que entonces nos quedarían los bollos como piedras.

Vamos cogiendo porciones, en este punto la masa sigue estando algo pegajosilla, pero nos engrasamos constantemente las manos con la mantequilla y así la podremos manejar. Hacemos bolas pequeñas, de unos 70 gr. (con esta cantidad me salieron 32) y al hacerlas procuraremos que sea con las palmas de las manos engrasadas y abiertas, para no pasarles demasiado calorcito corporal (recomendación: cada vez que hagamos una bola, manos engrasadas!). Notaremos como las bolas de masa se vuelven algo más elásticas y suaves, pero lo dicho, no se trata de amasarlas, sólo darles un poquillo de forma redonda.

Según las vamos haciendo las colocamos en la bandeja de horno para el siguiente levado. Dejemos suficiente espacio entre ellas, ya que en media hora o tres cuartos es posible que doblen su tamaño, según la temperatura ambiente, que ha de ser cálida. Es cosa de ir mirando a ver cómo están.

Nota: vamos a necesitar más de una bandeja, porque salen bastantes bollitos. Tengamoslas preparadas con el papel de horno ya colocado.

Precalentamos el horno a 190º -calor arriba y abajo- un rato antes de acabar el 2º levado, que a partir de ahora el asunto va rápido.

Preparamos el huevo batido mezclado con la 1/2 cucharadita de leche, para pincelar los bollos. Y el azúcar glas con las gotas de agua de azahar.

Pincelamos con huevo batido las bolas de masa, procurando no pincharlas con las púas del pincel porque se desinflarían. Espolvoreamos pellizcos de azúcar glas por encima. Lo metemos en el horno y en 9 ó 10 minutos estarán dorados. Aquí hay que vigilar puesto que cada horno tiene su vida propia (a mi, la primera hornada tardó 9 minutos, pero la segunda con 8 minutos bastó). Es muy conveniente vigilar, en cuanto estén doraditos hay que sacarlos sin perder tiempo.

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Enseguida los pasamos a una rejilla para que se enfríen.

Ahora, separamos los que vayamos a zampar ese día y el resto de los bollos, antes de que se enfríen por completo, los congelamos metidos en bolsas de plástico. Adquirirán una textura genial cuando los descongelemos en el microondas.

En cualquier momento tendremos bollitos calientes, como recién hechos, sólo hay que meterlos en el microondas -en el programa de descongelación- un minuto y medio más o menos. Y quedan fantásticos. También se pueden descongelar a temperatura ambiente, pero ya no nos los tomaríamos calentitos.

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Un pensamiento en “Bollos suizos

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